internacional: UNESCO publica su informe RE | Pensar las políticas para la creatividad – Re | Shaping Policies for Creativity
- 27 Feb, 2026
Juana Escudero Méndez
Con ocasión de la publicación del primer Informe en 2015, cuando se cumplían los primeros diez años de vigencia de la Convención sobre la protección y la promoción de la diversidad de las expresiones culturales, adoptada por la Conferencia General de UNESCO en octubre de 2005, se afirmaba que “los aniversarios son tiempo para la reflexión y la planificación”.
Este cuarto Informe coincide con el vigésimo aniversario de la aprobación de la Convención y mantiene su vocación de ser hito y referencia en la investigación en políticas culturales en todo el mundo, por hacer seguimiento de las políticas culturales nacionales en cuanto se refiere a la diversidad de las expresiones culturales.
En esta edición, el Informe analiza un panorama cultural en rápida evolución influido por la transformación digital, la inteligencia artificial (IA), los cambios en las dinámicas comerciales mundiales y las crecientes amenazas a la libertad artística. Recoge datos de más de 120 países y apunta la necesidad de políticas más sólidas para proteger a quienes se dedican a la creación frente al aumento de las desigualdades.
El Informe pone en evidencia desequilibrios estructurales y barreras a la movilidad. A pesar del aumento en la financiación gubernamental directa para la cultura en los países en desarrollo, el promedio global sigue siendo inferior al 0,6 % del producto interior bruto y la financiación internacional es críticamente baja.
Con especial atención al entorno digital y la regulación de la inteligencia artificial, el Informe destaca cómo creación, producción, distribución y acceso a los bienes culturales se están viendo profundamente transformados. Mientras el 85% de los Estados estudiados han desplegado estrategias culturales digitales, persiste un “vacío regulatorio” en relación con la IA Generativa: solo el 48% de los Estados objeto del Informe reportan medidas para elaborar estadísticas o estudios sobre el acceso a los medios digitales y, de los 148 proyectos de ley sobre IA aprobados a nivel mundial, solo uno identifica la cultura como su tema principal.
Al mismo tiempo, el impacto que la IA está causando en las perspectivas económicas y profesionales de las y los creadores es cada vez más evidente y acuciante.
Mientras que los ingresos provenientes de la explotación digital de sus obras representan el 35% de los ingresos de las y los creadores, un abrumador 79% de las y los profesionales de la cultura perciben la inteligencia artificial como una amenaza para su medio de vida, debido al uso masivo y no autorizado de “datos” protegidos por derechos de autor y a la devaluación de la creatividad humana.
Aun cuando las herramientas digitales y la IA ofrecen oportunidades significativas para democratizar el acceso a experiencias culturales, revitalizar el patrimonio y fomentar expresiones culturales innovadoras, para que su uso se concrete en beneficios, se requiere una inversión específica en alfabetización digital y en el uso ético de la IA destinada a las y los profesionales de la cultura, que preserve la integridad cultural.
Las desigualdades en el acceso acentúan el riesgo de profundizar las disparidades globales. En este sentido, la Recomendación de la UNESCO sobre la Ética de la IA de 2021 proporciona un marco para alinear la gobernanza algorítmica con los derechos humanos y la soberanía cultural, a la vez que protege la diversidad cultural frente a la homogenización.
Como afirma Jordi Baltà, coordinador del Informe, desde su anterior edición de 2022, la digitalización de los “contenidos” culturales ha pasado de ser una respuesta de emergencia ante la pandemia, a suponer un conjunto de cambios estructurales permanentes. Así, este cuarto Informe presenta iniciativas dirigidas a mejorar las condiciones de vida y laborales de quienes crean y a adaptar los necesarios abordajes políticos al entorno digital, para fortalecer capacidades e inducir modelos de negocio más sostenibles.
Los desafíos estructurales observados hace cuatro años –incluida la brecha digital, la desigualdad de género y la precariedad laboral– siguen acentuándose a medida que la IA gana terreno. En un contexto de crecientes demandas sobre las prioridades políticas de los gobiernos, la formulación de políticas efectivas dependerá de un diálogo y colaboración multilaterales más sólidos y entre los gobiernos y la sociedad civil, así como de la asignación de recursos suficientes y adecuados.
Los impactos generalizados de la IA en todos los ámbitos contemplados en el Informe evidencian cómo las prácticas culturales están siendo profundamente transformadas. Los algoritmos determinan ahora cómo se distribuye, accede y descubre contenido cultural diverso, y esto resulta más que problemático. Abordar estos desafíos – y las oportunidades potenciales que crean – requiere respuestas políticas integradas que abarquen consideraciones tecnológicas, económicas, sociales, educativas y éticas.
Se hace necesaria una colaboración sostenida entre los distintos ámbitos de gestión pública, entre actores públicos, privados y la sociedad civil, para salvaguardar la creatividad humana y la diversidad de las expresiones culturales en un panorama cada vez más dirigido y condicionado por la IA.
Dada la naturaleza omnipresente de los desafíos relacionados con la IA, las políticas y medidas de respuesta también deberán operar a múltiples niveles. Este Informe explora una hoja de ruta técnica que incluye marcos regulatorios actualizados, iniciativas de fortalecimiento de capacidades y la implantación de directrices éticas. Estas acciones, respaldadas por acuerdos internacionales, serán esenciales para garantizar que los Estados puedan llevar a cabo políticas efectivas que protejan y promuevan la diversidad de las expresiones culturales en sus territorios.
Con base en los informes elaborados y publicados por la CISAC y en consonancia con el informe El impacto económico y social de la inteligencia artificial en la creación musical y sus efectos en otros ámbitos de la cultura, impulsado por SGAE, el Informe subraya cómo el acelerado auge de la IA, especialmente la IA generativa, está modificando enteros sectores culturales y creativos. Las proyecciones económicas pronostican riesgos sustanciales para los creadores, estimando pérdidas globales de ingresos del 24 % para las y los creadores musicales (alrededor de 4 mil millones de euros por año para 2028) y del 21 % para los creadores audiovisual (aproximadamente 4.5 mil millones de euros anuales). Preocupa, además, la capacidad de esta tecnología para reemplazar el trabajo humano, el uso no autorizado de “datos” protegidos por la propiedad intelectual para entrenar sistemas de IA generativa y las posibles y enormes pérdidas en diversidad cultural y lingüística que el uso de la IA puede acarrear.
A este respecto, el Informe asevera que la propiedad intelectual y el derecho de autor son fundamentales para construir industrias culturales y creativas resilientes, si bien denuncia que son muchas aún las regiones que no protegen adecuadamente el derecho de autor y carecen de organizaciones de gestión colectiva efectivas para recaudar y redistribuir los ingresos provenientes de los trabajos creativos. La cobertura, más allá del sector musical, sigue siendo particularmente débil: mientras que las organizaciones de gestión colectiva de derechos en el ámbito de la música operan en poco más de dos tercios de los países miembros, solo el 23-24% de los países en desarrollo cuentan con entidades que abarquen los campos audiovisual, literario, de artes visuales, fotografía o diseño gráfico.
Fuentes: UNESCO, CISAC, SGAE.